martes, 21 de diciembre de 2010

Un frío veraniego.

(Miércoles) 22-12-10

Bueno, antes que todo empezaré a utilizar esas palabras, oraciones y/o muletillas tan despreciables, que en definitiva hacen de mí un personaje particular y diferente en relación a los otros personajes que puedan llegar a suscitar a lo largo de este u otro relato. A su vez, toda esa construcción de frases servirá para que usted, lector o miembro de una audiencia hispano parlante, pueda conocer y soportarme durante la narración. Creo, y quizá ese individuo de pelos rojos lo pueda expresar mejor que yo, que todo comenzó, o más bien, que aquella acción de soportar el intenso frío se inició irónicamente en el verano de 1893 cuando ese orador de pelos rojos no era más que un adolescente soñador y a la vez iluso, o más bien inocente. Es que debo, a su vez, imponer un marco espacial de esta irónica situación, de la cual sólo es necesario saber que había un verde prado cerca de una ciénaga junto a un árbol de la familia de las mirtáceas, mejor conocido como eucalipto, también reconocido por su hermoso olor a frescura. También tenga en cuenta que a medio kilómetro de aquel eucalipto cercano a la ciénaga se encontraba la casa que tendrá una gran importancia a lo largo de mis palabras.

Y ya que está al tanto del marco temporal y espacial, puedo empezar a divagar más sobre el individuo de pelos rojos, más bien conocido como Renzo, o así es como él dijo que se llamaba. Él era un joven de tez blanca, pecoso, de nariz puntiaguda, con ojos de un tono celeste bastante claro, y una boca de un tinte opaco. Si bien la característica que más lo distinguía era su color de pelo, era lo que menos me llamaba la atención, o lo que menos me gustaba, también tenga en cuenta que si le decía aquel pecoso, o aquel individuo de nariz puntiaguda iba a quedar en su cabeza una figura bastante extraña, en cambio al utilizar los pelos, puede usted imaginar una figura humana con pelos rojos. Y si ahora, luego de haber dado algunas de sus características usted deja de tomarle cariño, es algo meramente superficial de su parte. Aunque, por mi parte no haya mencionado nada de lo que usted se podría encariñar. En fin, él era un soñador, y le gustaba pasar todas las tardes por la casa de Eloisa, que se encontraba mucho más cercana a la ciénaga que la de Renzo. Ella era una mujer más grande que él, aunque su cuerpo no lo mencione. Era más petisa, tenía unos pechos casi ausentes, y bastante delgada. Parecía una adolescente en pleno desarrollo físico y tenía tan solo veinte años. Y Renzo, si bien superficial como cualquier hombre cuyo impulso sexual se está empezando a desarrollar, cualquier mujer le viene bien, pero, ojo, en su situación personal, y doy gracias a ello, era totalmente distinto. Si bien Eloísa era una de las pocas mujeres cercanas a la ciénaga, ella era la única que se animaba a salir de la casa y posar su cuerpo junto a la bella naturaleza, y esta conjunción mágica e irrepetiblemente rutinaria era la que enamoraba a Renzo. Imagine que él todas las tardes agarraba su bicicleta gastada y empezaba a viajar por el prado para caer de manera azarosa junto a la ciénaga y empezar una conversación acerca de la literatura que a ambos les interesaba. Ella leía un cuento de un escritor de la época, Chejov, y él leía a un señor que ni conoció a Jesús en palabras, Platón. Quizá sean distantes sus pensamientos, pero ambos ayudaban a estos jóvenes a utilizar la lógica, uno de manera más explícita y otro esforzando la mente para adentrarse bajo el témpano de hielo. Ambos disfrutaban de ese juego de profundidad bajo la sombra del eucalipto y la quietud de la ciénaga. Una pequeña brisa de viento y Eloisa miró a Renzo. Mientras él mencionaba la retórica ella pensaba en romper sus labios. Mientras ella hablaba de la locura, él anhelaba sentir la presión de su nariz contra la suya. Y luego de que Eloisa haya besado a Renzo en aquel prado con la ciénaga junto al eucalipto en ese irónico verano de 1893, empezarían las consecuencias. El frío da su primer suspiro por el este, y luego arrasa con el centro y el oeste. Pero todavía en la historia nos encontramos en el suspiro del este, donde Eloisa dio su primer beso a los opacos labios de Renzo.

Las nubes estaban oscuras, se acercaba una tempestad. Y mi mayor miedo, aquel instante en el que mi memoria se había posado sobre la imagen de aquel eucalipto cercano a la ciénaga, era que éste no logre soportar el frío que el viento y las nubes negras nos estaban anunciando. Porque según me contaron los eucaliptos no pueden soportar el viento, y porque la historia lo determinó así. Eloisa corrió por el verde prado, mientras la nube iba oscureciendo aquel verde, y hacerlo un poco más opacos. Los ojos de Renzo ya no eran claros, sino más bien, grises, de un tono oscuro. Su pelo rojo se transformó en un tono muy oscuro, como la sangre. Su cabeza ensangrentada se veía a lo lejos corriendo hacia la casa, junto a la muchacha.

Renzo abrió la puerta y le dolió hacerlo, la manija parecía estar helada. Eloisa estaba preocupada y a la vez interesada. Nunca había hecho tanto frío. Todo estaba congelado, como si todo durmiera. El eucalipto se veía como un punto congelado. Ya nadie se asomaba a la vereda. Eloisa y Renzo se encontraban encerrados en la casa del segundo.

-¿Puedes ver la nieve?- preguntó la muchacha.

-La siento, en mi nariz, en mi respiración.

-Está colorada, como tu pelo.- Sonríe y la toca.

-Me duele.

-No seas miedoso, no pasa nada.

-Está fría.- Rezongó Renzo.

-¿Qué cosa está fría?

-Tu mano.

-¿Y cuál es el problema?

-¡Qué me duele cuando me tocas! Está fría.

Renzo agarró la mano de la muchacha y la puso cercana a una vela. Quería calor, y que no le duela cuando ella lo toque.

Ella continuaría cuando la palma de la mano esté en perfecta armonía.

-¿Qué pasa?- Preguntó ofendida la muchacha.

-No creo que sea el momento, el mundo está quieto.

Eloisa abrió la puerta enfadada y escapó hacia la nieve. Renzo se quedó quieto mirando como ella se iba transformando en una sustancia blancuzca. El frío y el viento la iban transformando en naturaleza.

A lo lejos, el blanco prado, con una ciénaga helada junto a un árbol muerto. Y Eloisa en el frío, en el viento.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Quinta Semana - Día Jueves (Diciembre)

(Jueves) 02-12-10

Esta poesía es dedicada a alguien que hace un rato abrió su alma y realmente llegó a la mía. Sólo puedo decir que escuchar que nosotros (mis vecinos y yo) éramos su única cosa segura en su vida llenó mis ojos de felicidad y tristeza.

Antes de empezar a llorar

ella tenía el fuego en su mano.

Espera el deshielo del fuerte glaciar

mientras su ojos se enfrían.

Camina, sigilosa,

desesperada, baila.

Lucha, desganada,

con fuerza, gana.

Su corazón herido y su alma sola.

Sus tres guardianes, abrazándola.

Ella busca seguridad,

constancia, en sentimientos y en su vida.

Ella lucha, ella escapa,

ella advierte, ella anuncia.

Antes de empezar a llorar

ella vuela la montaña.

Ve a su hijo y lo abraza.

Flota sobre su fortaleza,

flota, en su vida,

esperando volar por siempre,

sabiendo que todos están…

bajo la montaña.

La lágrima se desprende.

Sus ojos se aclaran.

Su alma en el himalaya.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Quinta Semana - Día Miércoles (Diciembre)

(Miércoles) 01-12-10


El tiempo es fugaz, sigiloso y peculiar.

Pasa inadvertido y a la vez presente.

Corre en su extensa caminata.

Nada en el profundo cielo.

Vuela en el inmenso océano.

Destruye y repara, construye y desarma.

El tiempo está allí, al acecho.

Te espera y se hace buscar.

Lo buscas, se esconde, y te hace esperar.

Y aquí, un mes más.

Una flor despidiendo su quincena.

Un cielo esperando el fresco de la noche.

Un verano acercándose con ardor.

Un suelo infernal y un techo magistral.

Y aquí, bienvenido Diciembre.

Y aquí, yéndose el año.

Comienza y termina.

Termina y comienza.

La vida, bienvenida.

Diciembre, bienvenido.

El tiempo, y la espera.


martes, 30 de noviembre de 2010

Quinta Semana - Día Martes (Noviembre)

(Martes) 30-11-10


1- (1 ─›1)

No se, quizá no, o quizá sí.

Hay una sombra allí detrás.

Tiene mi tamaño, pero está caída.

Me persigue, es dueña de mi vida.

Siempre oscura y solitaria,

con su peso incalculable,

se arrastra y me ataca.

2- (1+1 ─›2)

Hace unos meses pasó algo interesante.

La duda inicial desaparece como ella cuando no hay luces en la noche.

Aparece en su vida, otra oscura figura.

Solitaria e interesante.

Alta e incalculable.

3- (1+2 ─›3)

Mis ojos ven carne.

Mis manos sienten calor.

Mis besos sienten presión.

Mis abrazos sienten amor.

4- (1+3 ─›4)

Y la sombra allí detrás con otra sombra.

Oscuras, incalculables, inmutables.

Juntas acechando a la joven pareja.

Disfrutando cada beso obligado.

Cada abrazo dado.

5- (2+3 ─›5)

Nuestro amor convertido en sombras.

Nuestras sombras convertidas en pasión.

Nuestra pasión convertida en vida.

Y nuestra vida convertida en nosotros.

8- (3+5 ─›8)

Sí.

La sonrisa es sublime.

Y la sensación única e irrepetible.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Quinta Semana - Día Lunes (Noviembre)

(Lunes) 29-11-10


1- INTRODUCCIÓN (SU OBJETIVO)

Pasaba las noches en la terraza esperando paciente que esa acción cesara de un momento a otro. Sentarse sobre la medianera, prender un cigarrillo, sentir la brisa que le regalaba la noche, y pensar en aquello que le quitaba el sueño constantemente. Pero él no enloquecía por ello, no era el no poder dormir lo que le molestaba, sino lo que no se revelaba. Aquel pie descalzo que rozaría el frío suelo, el vestido moviéndose lentamente y una luz que enceguecería al joven y no dejaría ver el rostro de la muchacha, pero sí su silueta, figura de absoluta belleza. La belleza que escaparía sólo del mundo tangible, y que penetraría al mismo con un conjunto de ideas y preconceptos intensos.

2- DESARROLLO (SU TÉCNICA)

La rutina era clara y peculiar. Tenía tres lapsos de 8-10 minutos, teniendo en cuenta la constancia con la que fumaba el cigarrillo, y los cuales se repartían según el día. Los lunes, miércoles y viernes luego de la medianoche, hasta las 3 de la mañana inclusive, y martes y jueves de 3 de la mañana hasta que amanecía (en verano este horario se acortaba a comparación del invierno). Los sábados y domingos se quedaba prácticamente desde que el sol se escondía, hasta que volvía a aparecer. Los pensamientos que pasaban por su mente en ese instante de total concentración era un mantra (que no puedo darle una significación, a pedido de él) que repetía una y otra vez, mientras observaba el espacio entre la puerta de la terraza y la ventana de la pieza. En ese pequeño espacio de un metro y medio se encontraba el punto donde su mirada se fijaba mientras fumaba el cigarrillo, luego, antes de terminarlo, movía su vista hacia la casa de abajo y daba la última pitada. Los días de verano solía pasar un gato que le pedía comida y caricias, pero sólo podía obtener estos lujos en los momentos en donde él no tenía un cigarrillo en su mano. Mirar hacia el espacio vacío entre la puerta y la ventana, y la casa de abajo, una situación que se daba sólo 3 veces por noche, 21 veces por semana.

3- CONCLUSIÓN (SU DESTINO)

La noche del 26 de Febrero de 1995 él fumaría su último cigarrillo sentado en la medianera junto a la muchacha. Recuerda la calma, esa noche especial. El viento parecía salido de un cálido mar. El silencio que se transformaba en música impecable y su calma transformada en ansias. Sabía que esa noche sería la última. Sentarse en la medianera, esperar el sol salir. La luz encegueciéndolo y la muchacha caminando hacia él. Los pies se arrastraban y él estaba soñando despierto. La figura deseada, el momento tan anhelado, el final de un ciclo, de una rutina de cinco años. La técnica sin sentido, el objetivo vacío en la memoria, la mitad sin contexto. Sus ojos entrecerrados; sus cejas hacia arriba, fruncidas; su boca haciendo una mueca entre la incomprensión y el júvilo; a su lado esa presencia que le llena el alma de vida; y lo mejor de todo: oxígeno en los pulmones.

martes, 16 de noviembre de 2010

El Descanso

Se vienen los parciales, la edición, trabajos, y un descanso, pondré algún texto que me parezca relevante, pero estaré un par de semanas distanciado del blog para enfocarme en la facultad, así poder terminar con tranquilidad.
Saludos!

Cuarta Semana - Día Domingo (Noviembre)

(Domingo) 14-11-10

(Una poesía sangrienta a la Condesa, que también tiene sus años de estar en una carpeta)

En el rojo líquido que emana su alma

Encuentro esa belleza intacta

La hermosura que jamás fue tocada

Jamás fue corrompida por algún otro

Veo en su rostro aquél sentimiento de belleza eterna

Veo en su sonrisa mi arruga deshecha

Veo en su inocencia mi calambre perdido

Veo en sus pechos mi memoria, mi falta de olvido

Veo, veo… gracias a ella.

Gracias a su quietud.

Veo sangre en todos lados.

En mis labios, en su cuerpo, en su rostro

Soy la condesa, la que conocen

La que Drácula teme ver

Porque no hay nada más perverso

Que ver a una mujer loca por su belleza

Cuarta Semana - Día Sábado (Noviembre)

(Sábado) 13-11-10

Feliz, cuando me besa antes de abrir los ojos.
Feliz, cuando me abraza antes de abrir mis brazos.
Feliz, cuando me susurra antes de decir las cosas.
Feliz, cuando me lleva antes de ir.
Feliz, cuando está antes de estar.

Cuarta Semana - Día Viernes (Noviembre)

(Viernes) 12-11-10

(Una poesía que encontré en una carpeta)

Emerge, de lo alto, sumerge

Aquella imagen, implante de retina

Comenta su sentido

La tierra la ha tendido

Lo he entendido

Me es ajeno, ya lo sé

Entiende el por qué

La imagen que sumerge

Que a lo alto emerge

Imagen singular

No hay como aquella

Vivaz, candente, sofisticada

Imagen aniñada

No hay dos, sólo una

La veo bailar, en lo profundo de la luna

Escucho gritos

Provienen de allí

Pelota blanca

Imaginarte, a ti

Luna enorme

Te amo, aunque en la penumbra estés

Te amo, y siento cada latido romper mi piel

Imagino aquella imagen

Nosotros juntos

Lo recuerdo, lo imagino

Besos, caricias, vino

Te siento, ahí en lo alto, olvido

Te escucho, ahí en lo bajo, perdido

Te extraño, te amo y te siento

Te recuerdo, en el fuego me prendo

Imagen vivaz

Imagen perdida

Imagen soñada

Imagen vivida

Relación precoz

Relación perdida

Relación, al fin

Relación acaba, por una infidelidad

Infidelidad tardía

Estúpida piel, estúpida manzana

La serpiente debe morir - así dijo ella-

¿Qué tiene ella? ¿Qué esconde?

Tras su larga figura hay un demonio

Algo rojo, que no es sangre

Es comida

Es la fruta prohibida

Es el rojo de la pasión

La pasión tardía

El amor se acabó, cuando a esa mujer toqué

Cuando ese mordisco mandé

La manzana cayó de lo alto

De lo alto a lo bajo

En mi cabeza perdida

Destruyendo poco a poco

Con la llegada de la vieja mujer

Mi inútil pasión quebrantada por una serpiente

Quebrantada por un pecado

Por una traición

Por un amor confuso

Por un rojo carmesí flotando de sus pechos a mi rostro

Me tenté, pero es normal

No es peculiar que sea parecida a ella

Mi amante no es fea

Mi amor tampoco

Pero poco a poco perdí la manzana y los dientes

Perdí la sonrisa, ahora hiriente, de mi mujer

De mi amante perdí todo

Perdí su misterio, la oscuridad

Perdí escondernos tras los árboles y besar.

¿Qué perdí? Además de dos cuerpos

Perdí mi seguridad, mi credibilidad

Perdí mi lado oculto, perdí el sentimiento de amar

La bigamia no es para mi

Lo supe ese día

Horas solo tras enterarme

Que dos amores, de mi vida, partían

sábado, 13 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Jueves (Noviembre)

Entre ayer y hoy escribí demasiado, por lo que mi mente está completamente cansada. De todas maneras... ¿Qué sería mi vida sin la escritura? Y, para empezar no estaría haciendo esto. Así que simplemente diré: Qué lindo es escribir

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Miércoles (Noviembre)

De todas las posibilidades que pueden existir en el mundo, siempre aparece la más sorprendente. Aquella que te abre los ojos de par en par. Ellos se conocen y quizá yo haya cometido el error de hablar. Importante callar ante hechos que susciten tu vida, pero, ¿de qué hablaríamos? ¿No somos a caso la suma de esas anécdotas? Sí, lo somos, voy a seguir hablando. Siempre yendo al extremo, siempre siendo tan... bueno, ustedes saben a lo que me refiero. Creo que no es necesario escribir tantas palabras hoy, mi cabeza está algo cansada, mucho video, mucha teoría, sorpresas, y palabras en mi mente. Cama querida, que me estás esperando, me voy a sambullir en vos, pero antes despejaré mi mente con algo de locura. ¡Qué lindo escuchar: And now for something completely different! It`s... Y música que me hace sonreir y entrar en un sueño profundo... Aunque, a quién no le gustaría escuchar It´s y que esa persona te esté dando un abrazo... Pero bueno, a veces la almohada logra sacar esos brazos imaginarios...

martes, 9 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Martes (Noviembre)

(Martes) 9-11-10

A veces uno tiene el sueño de esa mujer sentada en una plaza, cuidando de su perro, o su hijo, o su algo, y de ese hombre, callado, pintado de blanco y con su nariz roja, que aparece para romper la rutina. La suya, la de ella, la mía. Siento un poco de cansancio, tuve ese sueño, hace aproximadamente 8 horas, durante una siesta, y todavía la imagen viva, como si mi cabeza hubiera sido una cámara fotográfica, y se haya quedado con ciertas fotografías que aviven esa imagen. Una mujer pintada de blanco, con su nariz roja, y un hombre serio, con ropa casual, con una pequeña mancha blanca en su mejilla derecha. Quizá sea una mancha producida por esa mujer, que siente una especie de atracción, de amor. Para realizar una síntesis e ir directo a la situación, estas dos personas que antes era una cosa, ahora son otra, son esa modificación a partir de la otra persona, cosa extraña e inentendible. ¿Y es esto algo tierno para ver en una relación? Es tierno el gesto de ella y quizá también el gesto de él. Ser vistos ambos, por sus propios mundos, ponerse en los ojos del otro para verse, y es que la gente no entiende que no queremos ver nuestros reflejos en los demás, si no la aceptación de lo que nosotros somos, y que ellos noten esa reciprocidad de nuestra parte. Me gusta mucho cuando ella pinta el rostro de él, como diciendo, no seas boludo, volvé a lo que realmente eras... ¿Y ella? ¿Por qué ahora está pintada? ¿A caso él no debería aceptar como era ella en un comienzo? Y sí, lo hizo, pero ella no lo veía, ella obligó a que él reaccione de esa manera. Y cuando ella pensó que podía llegar a suceder, lo sorprende... Ciclótimico, contradictorio, confuso y cambiante. ¿Así será el amor? No creo que sea así, pero esta pareja se complementa... en definitiva, el verdadero amor te encontrará al final...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Lunes (Noviembre)

(Lunes) 8-11-10

Una mañana en la vida de Manuel

06:30

Manuel abre los ojos, los rayos del sol lo enceguecen, mira la hora, piensa.

06:32

Da vuelta su rostro, trata de dormir un rato más.

06:34

El silencio interrumpido por el sonido del tiempo.

06:36

¿Qué más queda decir?

07:05

Silencio.

07:15

Empieza la rutina.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Tercera Semana - Día Domingo (Noviembre)


(Domingo) 7-11-10

Antes del Amanecer(1995)/Antes del Atardecer(2004) de Richard Linklater.
Con Ethan Hawke y Julie Delpy.

Cuando levanta su mirada y ve a la mujer que vio una sola vez hace 9 años, el mundo había renacido. Escribir un libro sobre esa noche que cambiaría su perspectiva del amor. Alguno de ellos dos se había preguntado alguna que otra vez, qué hubiera sido de sus vidas si ese día en el tren hubieran seguido de largo, o si esa pareja alemana o austríaca nunca se hubiera peleado. Pero, la realidad es que ninguno de ellos piensa en el presente cuestionando el pasado, sino el mismo presente como cuestionamiento de lo vivido. Algo que puede sonar parecido, pero no lo es. Celine y Jesse se conocieron en un tren y vivieron toda una noche en Viena. La pasión de las conversaciones filosóficas armonizadas con la química que sus cuerpos y sus miradas emanaban delicada e intensamente. Las palabras como pretexto de lazos que en cada momento se hacen más fuertes e irrompibles. Pero, como todo en la vida, esa soga tensa e infinita debe ser soltada para seguir un curso específico, el curso de nuestras vidas. Esta pareja mitad norteamericana, mitad francesa, comienza su conversación en un tren, y luego fluyen como una relación. Ambos sinceros desde el comienzo, pero con temor a espantar, pero a la vez confiados y entregados a la vida misma. Bajan del tren y recorren desde cementerios, parques, disquerías musicales (a no olvidar la escena tan maravillosa con el tema “Come Here” de Kath Bloom), bares, restaurantes, atracciones, para encontrarse con lo que ellos son. Extraña es la sensación que produce al espectador esta pareja al hablar… Sólo vemos lo que ellos quieren que los otros vean, nunca los vemos en ese momento solitario, donde su verdadera cara se muestra, pero confiamos en que ellos son así. En especial por la sinceridad que fluye de Celine, una mujer con carácter, con convicciones y con ideales imposibles de corromper, salvo por la humanidad, que la construye y la destruye. Pero ella inocente y la vez fuerte, se encamina en ese viaje con el otro llanero solitario y con su corazón roto. Un joven que viaja desde los Estados Unidos hasta España para visitar a su novia. Las distancias destruyeron ese lazo que él creía maravilloso. Triste y austero se sienta en el tren y ve a Celine con su bolso y su libro sentarse cerca… él no dudó en sonreírle, en hablarle. Luego la conversación se inicia en el bar del tren… él desnuda su ternura bajo ese rostro de fortaleza. “Y creí ver a mi abuela”. Esa conversación sobre la muerte y las almas, hizo que el corazón de Celine golpeara fuerte contra su pecho y decida decir que sí a la idea de viajar un día entero en Viena, hasta que el sol aparezca, y cada uno vuelva a la normalidad, cambiados, transformados, mutados, por aquella noche que cambiaría su modo de ver la vida para siempre. Besos, conversaciones, abrazos, y amor en esa noche que se repetiría en seis meses. Pero ellos no entendieron desde el comienzo que la vida se trata de sorprenderse, de no pensarla con una lógica.

Y ese momento llegaría nueve años más tarde. Ambos con sus respectivas vidas, él un escritor casado con un hija, y ella una activista luchando contra el mundo, por uno mejor, de novia con un fotógrafo de guerra que no ve seguido. Jesse se encuentra presentando su libro que relata esa noche con Celine. Un libro romántico cuyo final no se sabe. Ella está parada, sonriente, esperando que él la mire y el aire vuelva a sus pulmones. Su estrella en el cielo volvería a brillar, y ese sentimiento de unión corporal penetraría su mente. Su avión parte en unas horas y se decide a pasar un rato con ella. Caminan, toman un café, visitan París, su ciudad, su cuna. Ambos maduros, distintos pero a la vez iguales. Es quizá el mejor ejemplo de esa generación que en los 90 tuvo su post adolescencia, y ahora debe ser adulto en este mundo destruido y consumista. Donde el arte tuvo flagelos, donde la mente se corrompe por el aparato del estado y los medios de comunicación. Ambos presas de los fantasmas de sus propios sistemas. Jesse en un matrimonio infeliz con una mujer a la que respeta y quiere, pero no desea ni ama, una relación que se fundó por una hija y esa belleza americana de la familia perfecta y unificada. Y Celine luego de haber estudiado en los Estados Unidos, vuelve a su país natal, con su familia, con sus raíces, con ese aire europeo, fatigado por la cuna de la revolución industrial, y con esos cálidos colores parisienses, con la idea de cambiar el mundo… y no es una casualidad que sea ella la revolucionaria, ya que Europa es la revolución en sí. Pero ella teme que esa revolución sea la misma de siempre, reemplazar, y no cambiar. Y el amor sigue intacto pero confuso. Quizá ellos se debían por siempre, o quizá no, pero se deben a esos momentos. Cada uno idealizó esa noche en una expresión artística. Él en un libro, ella en una canción, y es que estos medios son las puertas de los corazones. Llorar a partir del arte, es quizá lo más bello que puede ocurrirle al ser humano.

Quizá haya muchos momentos importantes en la historia para entender cómo golpeó en sus vidas esa noche, pero ninguno se compara con la conversación en el auto yendo a la casa de Celine. Corazones heridos, puestos a la deriva, desnudando el dolor y la rabia por la frustración de que eso no haya seguido. Esa noche interrumpida por 9 años. Unos paréntesis que cambiarían sus vidas, pero no su química, ni su intensidad. Ellos se aman, nunca lo dijeron, pero se aman. Sus besos y sus caricias, en el primer encuentro, decantados en sexo y en despedida, y finalmente un abrazo que choca los cuerpos para unirlos en sentido pasional. Quizá la película no hable de amor, aunque sea el motor de todo. Desde el deseo inicial, hasta el anhelo de encontrarse una vez más, para realizar la catarsis de lo vivido. Desde las primeras experiencias sexuales y los primeros amores y desamores, hasta la frustración de una vida armada, y de un presente que se asoma al futuro de manera veloz, casi sin pensarlo, ese hombre que una vez fue joven y lleno de ideales, está ahí, estático en el mundo que lo corrompe, que lo hace uno más, un ser expuesto a la miseria. Jesse cuenta en la escena de la librería la idea de su próximo libro. Está su hija bailando en la mesa, un tema que le hace recordar su adolescencia, su novia bailando en el auto, y el mismo temor, las mismas sensaciones. Quizá ese comentario aporte todo para entender a qué iba esta película. Nos hablaría de ese lapso entre el presente y el recuerdo, entre esa idea de que las situaciones en el pasado no tienen significado sólo hasta después de vividas y recordadas a partir de otras situaciones. La idea principal de que nuestra vida pasa sin darnos cuenta, pero se repite en ciclos.

Hay tanto amor en ese hombre, y tanto amor en esa muchacha. Sus vidas seguirán un rumbo. Con el magistral sonido de Nina Simone de fondo, nos dice que justo a tiempo ella estuvo ahí, y él estuvo ahí. Ambos ahí, atrapados en ese amor que nunca va a terminar, todo el amor en una noche, todo el recuerdo en una tarde… la vida de dos personas que se modifica en cuestión de segundos, y este tiempo que corre, y nos apura. “Nene, vas a perder ese avión” dice ella al compás de la música. Y él, feliz y sonriente, responde “lo se”. ¿Y qué es preferible acaso, perder ese momento o perder un viaje que te podés volver a tomar? Yo creo que es capaz de esperar toda una vida para tomarse ese avión… porque está donde quiere estar, justo a tiempo. Celine y Jesse, una pareja que emana amor y madurez, que emana sensaciones y encuentros inexplicables. Siendo totalmente subjetivo, y quizá por ser mi película favorita e inclusive saberme muchos de los diálogos y gestos, diría que es una historia de amor perfecta para esta época, y para siempre.

Tercera Semana - Día Sábado (Noviembre)

(Sábado) 6-11-10

Y ahora ella levanta la vista, y lo ve.
Y después él la ve, y ella baja la vista.
Y en consecuencia de ello, él se acerca, y ella mueve su cabeza.
Y a raíz de esto, ella se aleja, y él se queda quieto.
Y por eso, él se vuelve a acercar, y ella se queda quieta.
Y ahora ella levanta la vista, y lo ve.
Y después él la ve, y ella se queda quieta.
Y en consecuencia de ello, él se acerca, y ella suspira.
Y a raíz de esto, ella se acerca, y él se queda quieto.
Y por eso, él la besa, y ella queda quieta.
Y ahora ellos se quedan quietos, mirándose.
Y después ella lo abraza, y él la agarra.
Y en consecuencia de ello, él besa su cuello, y ella suspira.
Y a raíz de esto, ella acaricia su pelo, y él cierra los ojos.
Y por eso él la quiere, y ella lo quiere.

Tercera Semana - Día Viernes (Noviembre)

(Viernes) 5-11-10

TEMA: EL PESO DE LOS SUEÑOS


CONVERSACIÓN A:

-¡Vaya! ¿Ha visto esa figura?

-Creo haberla visto alguna que otra vez en un sueño.

-¿Ha sentido ese peso?

-¿El peso? Yo no logro notar esas cosas, mis sueños son básicamente livianos.

-Entonces sí ha logrado sentir el peso.

-Pero he dicho que son livianos.

-¿No es un peso acaso?

-Pero no es posible sentir un sueño desde su materialidad.

-¿Y por qué son livianos?

-Porque al despertar no siento el peso de que jamás puedan suceder.

-Pero yo no hablo de objetivos.

-Yo tampoco.

CONVERSACIÓN B:

-Che, ¿viste esa cosa?

-Si, creo que sí… ayer cuando me eché a dormir.

-¿Sentiste el peso?

-¿Eh? ¿De qué hablás? Los míos no tienen eso. Son tranquilos.

-Entonces sentiste algo.

-Son tranquilos, no pesados.

-Ah, copado.

Tercera Semana - Día Jueves (Noviembre)

(Jueves) 4-11-10

La Importancia de Boris Isakof

Imaginen de repente que hace aproximadamente 20 años, 1 mes y 5 días haya nacido Boris Isakof, cuya familia, si bien con una larga tradición judía, haya abandonado esta costumbre por una vida de puro escepticismo institucional religioso. Su padre sería el escritor y filósofo alemán Friedrich Isakof, y su madre sería la pintora francesa cubista, Celine Brooks. Tendría una hermana mayor llamada Isabelle, y un hermano menor llamado Karl, en conmemoración a la filosofía materialista que adoptaría su padre, y teniendo en cuenta que nacido el 5 de mayo, no podría no llevar otro nombre. Isabelle tomaría el escepticismo de su padre y se convertiría en una antropóloga bastante reconocida y objetiva a la hora de analizar los pueblos del interior de la Argentina. Karl sería, en cambio un jugador de fútbol, desinteresado por toda cuestión que tenga que ver con el ser humano en sociedad, su mayor logro hubiera sido haber pasado más de media cancha con la pelota y haber metido un gol haciendo un triple caño. Y aunque parezca el menos inteligente de los tres hermanos, sería el más sensible. Boris sería el más extraño e importante en la familia. Considerado la oveja negra por parte de la familia del padre (se escucharía mucho la frase “de tal palo, tal astilla”) y serla no le molestaría en lo más mínimo. Le daría la fuerza para empezar a escribir. Boris sería un médico, sociólogo y escritor con algunos toques de pintor (que su madre le aportaría) y trataría de comprender la humanidad desde dos mínimos ojos y una interpretación propia. Como lo es en todos los casos, interpretando a partir de lo que nutrimos en nuestras familias y entornos, y luego en un nuevo entorno interpretamos relacionando el entorno originario. Supongamos que yo haya sido el vecino de Boris Isakof, aunque las probabilidades espaciales y temporales son imposibles, podría haber sucedido, supongamos eso. Y que hayamos sido mejores amigos, ¿cómo habrá sido mi manera de interpretar las cosas? Porque no sólo él sería mi mejor amigo, y su familia sería algo importante en mi vida, sino que mi familia sería algo importante en él, y en su entorno. Mi familia hablaría con su familia e intercambiarían pensamientos, quizás todas las tesis y antítesis que andan volando por sus cabezas se transforman en síntesis, y lo que a Boris o a mi, eran tesis, ahora serían síntesis. Quizá yo hubiera decidido ser doctor, o pintor, y él cineasta, o ensayista. Quizá su hermano no hubiera sido jugador de fútbol después de haber conocido a mi hermano, hubiera sido, psicólogo, o jazzista, o quizá mi hermano hubiera sido jugador de fútbol, o deportista. Mi hermana podría ser socióloga, y mi mamá hubiera seguido pintando, y mi papá discutiendo con su vecino repitiendo una y otra vez la frase “creo en dios, o creo a dios”. Y todas estas redes indispensables para seguir un orden fundamentalmente ocasional hace a uno pensar, que nuestra existencia quizá está dada de cierta manera y sólo puede existir de esa manera, o quizá, teniendo en cuenta lo que Fiedrich me diría algún día estando en la terraza tomando helado: “Todo existe de una manera, pero esa manera la vemos cuando nos remite a una nueva”. La razón por la cual soy escritor hoy en día, y tengo mi manera de pensar es por todo eso que creo que está dado por algo… pero cuyo sentido le encuentro ahora. Quizá haya sido importante en mi vida que no haya existido Boris Isakof, o quizá haya sido mejor, o quizá haya sido todo igual… Pero yo no me arriesgaría… Quizá no por ahora...

martes, 2 de noviembre de 2010

Tercera Semana - Día Martes (Noviembre)

(Martes) 2-11-10

Y esa onjunción que...

Hará aproximadamente cinco minutos que tal pensamiento invadió mi mente. Había llegado a la conclusión de que últimamente me gusta iniciar los relatos con la letra “Y”. Esta conjunción que une a algo que precede esas palabras. Cada vez que intento escribir algo se me viene ese “y” avivándome que hay algo antes de lo que estoy tratando de expresar. Pero esto sería muy lógico. Siempre hay algo que antecede una cosa (sea sentimiento, actitud, acción, etc.) y siempre va a existir algo que le proceda, aunque sea inherente al propio individuo. Es que todo texto posee su historia en silencio, y no es acaso maravilloso imaginar qué es lo que pudo haber sucedido para que ese hombre manche la hoja con tinta, con palabras que transforman ese lienzo blanco en arte, en vida, en expresión, en comprensión. Y es bello tener ese pasado que nos alimente a viva voz nuestros sentimientos y nuestra necesidad de decir. Y porque es necesario interpretar nuestra vida y nuestros sentidos. Sentidos que en definitiva son vida. Siento que despierto en el sueño, y se siente bien. Y porque a veces respiro cuando aparece esa letra que transforma mi vida, y une dos estadios, formando un presente, mi momento ...Y sólo puede fluir algo bello después de esa conjunción que...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tercera Semana - Día Lunes (Noviembre)

(Lunes) 1-11-10

Aire.

Y sentirás ese aire que entra.

Esa calma.

Espacio.

Y encontrarás esos lugares para pensar.

Esa razón.

Totalidad.

Y verás en el espejo a uno solo.

Ese individuo.

Anhelo.

Y pensarás en el ayer y en el hoy.

Ese futuro.

Presente.

Y lo vivirás como si pasara de repente.

Ese día.

domingo, 31 de octubre de 2010

Segunda Semana - Día Domingo (Octubre)

(Domingo) 31-10-10

Uno puede ser fuerte.

Aceptar los cambios y los tiempos.

Uno puede notar la distancia,

Llorarla, y odiarla.

Uno puede admirar los recuerdos,

Y nutrirse de lágrimas y anhelos.

Uno puede volar caminando,

Y viajar soñando.

Uno puede esperar, o simplemente acechar.

Uno puede calmar, o romper.

Uno puede llamar u obtener.

Uno puede, mucho puede.

Uno, con otro.

Uno, con uno.

Joven y a la vez… antiguo.

Segunda Semana - Día Sábado (Octubre)

(Sábado) 30-10-10

Que los abrazos dicen más que las palabras.
Que tu me quieres más allá del lenguaje.
Que yo te siento, y muero.
Yo muero, y vivo.
Yo vivo, y sobrevivo.
Resisto, quieto a tu espera.
Disfruto tus besos,
tu querer.
Disfruto vivir más allá de la muerte.
Muero por haberte encontrado,
pero renacido por estar a tu lado.

Segunda Semana - Días Jueves y Viernes (Octubre)

(Jueves) 28-10-10

Sile-

(Viernes) 29-10-10

-ncio.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Segunda Semana - Día Miércoles (Octubre)

(Miércoles) 27-10-10

Habrá un vacío... lo se... se siente, se esconde, así me levanté.
El miedo lentamente inundó mi pensamiento, como si algo más malo fuera a suceder.
Las palabras de la gente, hirientes y satisfactorias, contradictorias, pero así es el hombre.
¿Qué hace que alguien se regocije ante la muerte?
¿Es el ser humano el único que sonríe ante un fracaso, ante un luto?
La gente muere, es verdad, pero hay gente que no se va.
Alguien debe saber, muy en su interior, que esa persona nutría cada pensamiento, que ambos eran necesarios, tanto el bueno como el malo, y viceversa. Ni el muerto ni el vivo gozan de la libertad de ser juzgados objetivamente. Todos cometemos errores, y es algo positivo, significa humanidad. Pero hay algo distinto entre un error humano, y una locura sumergida en la lógica irracional. Alguien murió, alguien, como todos dejamos o dejaremos ese vacío al partir. Será que a veces nada se pueda concretar, o será que nosotros somos los que tenemos que luchar, y construir. Construir paz.

Segunda Semana - Día Martes (Octubre)

(Martes) 26-10-10

Me pueden romper el corazón,

Y quizá la herida sane.

Me pueden cortar las piernas y los brazos,

Y quizá la herida sane.

Puedo estar inundado de dolor,

Y quizá la herida sane.

Puedo pretender que nunca dolió,

pero la herida no sanaría.

La sangre que destruye mis pasos,

que ensordece mis oídos,

y moja mis labios,

latente estaría.

Porque la herida se sana,

si y sólo si,

tú me hieres.

lunes, 25 de octubre de 2010

Segunda Semana - Día Lunes (Octubre)

(Lunes) 25-10-10

Cuánta valentía se necesita para dar esos pasos…
Amanecer día tras día en ese frío banco…
Caminar sin rumbo, una rutina.

Hoy vi a ese hombre, vagando.
Buscando monedas olvidadas,
Para darle un sustento…
Un humo que envicia su ser, su supervivencia…

Ese paso aburrido, cíclico.

Camina, camina de nuevo.
Cuánta valentía.
Camina, camina de nuevo.
Amanece día tras día.
Camina, camina de nuevo.
Camina sin rumbo, una rutina.
Camina caído.
Camina, respira.
Camina, se sienta, descansa.
Camina.

domingo, 24 de octubre de 2010

Primera Semana - Día Domingo (Octubre)


(Domingo) 24-10-10

Collage

Y que el artista agarre el lienzo y se exprese es sin dudas uno de los actos más maravillosos del hombre. Y puse lienzo, porque se me ocurrió hablar de una pintura, pero supongamos que toda situación en blanco es un lienzo, y que el artista, por medio de la herramienta que elija, reconstruye un mundo, una situación, una idea, en ese vacío… Vacío que no es tan vacío, sino la ventana a lo invisible- o a lo visible no materializado, mejor dicho. Recuerdo mis días de pintor (hace más de un año que no pinto) cuando tenía alguna que otra imagen en mi cabeza. La sensación de pintar era completamente distinta a la de escribir, o a la de sacar una foto, o reconstruir una situación en escena. Al momento de escribir tengo palabras en mi mente, diálogos, objetos, sensaciones. Una foto no es para pensarla, sino admirar. Observación, otra de las características maravillosas que podemos plasmar en un pequeño portarretrato. Y quizá no utilizando una lógica nos podemos diferenciar de algún que otro fotógrafo por elegir observar el movimiento de una mano, o el movimiento de un árbol. Una hoja cayendo, o ya en el suelo. La acción que observamos, limitada a nuestra impensada lógica. Cuando quería pintar tenía una imagen estática en mi mente. O quizá no tan estática, pero con profundidad, relieve. Como si para apreciarla en su totalidad no hace falta mover la cabeza, sino seguir caminando, adentrarse al lienzo y mirar. Caminar entre los espacios vacíos de los objetos, estudiar los colores, las posiciones, las decisiones de nuestro propio mundo que determina el por qué cada cosa está en su lugar. Yendo a un ejemplo concreto. Una vez soñé con un desierto, y en ese inmenso desierto había una mujer de negro, con un larguísimo pelo rojo, y en su rostro había una lágrima. Tenía esa imagen en mi mente, sólo ahí, nunca visité un desierto, nunca ese desierto, y nunca vi a una mujer en esa posición. No creo en la imaginación pura, pero si en el collage mental. De infante amaba Egipto, y quizá la mujer sea la mezcla de las miles de mujeres que haya visto hasta ese momento. ¿Podrá ser capaz que nuestras mentes armen una posición como síntesis de miles de posiciones de cientos de personas? Quizá esa mujer era el rejunte de mi hermana durmiendo, de mi amiga llorando, la ceja de la señora que pedía monedas, o el labio superior de mi alergista. Quizá mi vista curiosa haya creado a esa mujer a partir de esas mujeres y haya sido eso. La observación, la interpretación, las sensaciones, la expresión. El collage social impuesto en un lienzo, el maravilloso collage vivo, sin ganas de extinguirse. Y toda nuestra historia allí, plasmada en la maravilla, en nuestro lenguaje propio. Nuestros sentimientos, nuestros recuerdos.


Y así termina esta semana, la primera...

sábado, 23 de octubre de 2010

Primera Semana - Día Sábado (Octubre)

(Sábado) 23-10-10

Aquello se siente como si fuera a flotar.

Un deseo, un anhelo quizá.

Un abrazo que destierra al cuerpo en el propio cielo,

Traspasando nubes, volando alto.

Una mano que siente el aire

Como si fuera sangre que impulsa, que nutre.

Inmensidad ante maravillados ojos oscuros.

Inmensa claridad ante dos personas.

Hijos del sol, primos de la luna,

Habitantes del cielo de la tierra.

Escaladores de sueños.

Soñadores de montañas.

Constructores de mundos.

En la galaxia que espera

En un universo que vuela.

Frente al alba, en la ribera.

viernes, 22 de octubre de 2010

Primera Semana - Día Viernes (Octubre)

(Viernes) 22-10-10

Suciedad.

Encontrar la palabra indicada para comenzar esta carta se me dificulta, como todo lo es en la vida. El significado de las cosas va mutando hacia una nada existencial, nuestra nada existencial, la de los seres humanos como sociedad. Nacemos, vivimos y morimos, y todo gracias al mismo ser, y a la naturaleza divina que nos rodea. Si pudiera expresar mi indignación hablaría de la ciudad, la tumba de la gloriosa flora y fauna, y ni hablar del campo, donde se encuentra su explotación. Vivir en una ciudad tan gris y opaca, tan expuesta al tiempo y a las distancias, destruye mi sueño, que no es un sueño particularmente mío, sino, más bien, un sueño conjunto. Pensar que hace siglos, en este mismo lugar, había un bosque, o quizá un individuo tallando un árbol, contando alguna historia. No reniego de mi vida, sino del mundo. Dinero, civilización asociada con la muerte de culturas, y plazas destruidas con cemento. Y el césped, divino césped que no puedo pisar porque se encuentra lleno de basura, como el Río. Pobre Río, cementerio de la tecnología, ya no de la naturaleza. ¿Y qué estamos construyendo? Un mundo que será el sepulcro del propio mundo. Que Buenos Aires hace unos días haya estado inundado de basura es nuestra culpa. Concienticémonos, reciclemos. Si pude encontrar la palabra para empezar, podremos encontrar el incentivo para separar el aluminio, plástico, papel, y demás.

jueves, 21 de octubre de 2010

Primera Semana - Días Miércoles y Jueves (Octubre)

(Jueves) 21-10-10
Amor.
Eternos mares, caen.
Y...
Un diluvio de tus ojos.
El sol, ilumina.
Quizá...
Un rayo interrumpa esa ventana.
Tu cuerpo, tirado.
Siente...
Una mano que recorre...
traviesa
delicada
suave
Una mano que expresa...
amor
Una...
Allí.

¿Qué esconde la incoherencia?
Las palabras que se unen sin contexto, sin razón de ser.
O quizá con razón de no ser.
Sin sentido de gloria.
Sólo unidas están.... porque se deben. Se necesitan.
Allí una mano delicada que,
Amor expresa.
Unidas al cuerpo.
A tu cuerpo
Unidas.

(Miércoles) 20-10-10
Sus cejas.
Sus ojos, oscuros.
Su boca, sus labios.
Sus orejas, su pelo.
Su sonrisa.
Su mirada.
Penetrante
Pensativa
Profunda
Perdida
Sus manos. Firmes
Sus manos en mis manos.
Sus ojos en mis ojos.
Su nariz contra la mía.
Su boca en mis labios.
Su olor en mi suspiro.
Su amor en mi saliva.
Sus besos y sus manos. Me recorren
Su todo y su nada.
Su yo y mi yo.
Nuestros yo.
En ello... ambos.
Los dos.
Una mirada, un beso.
Tierno amor.
Tierno

Primera Semana - Días Lunes y Martes (Octubre)

(Martes) 19-10-10
Profundo ese azul.
Que tienta, siempre.
Tuyo y mío, como ninguno.
Un viaje que recorre horas y días.
Una eternidad de segundos.
Una vez que él me abraza y toma mi cuerpo, susurra.
Susurra elogios al oído.
Susurra su amor, su compromiso.
Feliz debo estar, por tener allí,
en el silencio....
el recuerdo del futuro vivo en el presente.

(Lunes) 18-10-10

Descubre,
eterno, descubre.
Pierde,
interno, pierde.
Lucha pero no llora.
Pero llora.
Lucha por no querer.
Pero quiere.
Lucha,
pero pierde.
Y aunque pierda alguna que otra batalla,
su único anhelo es perder la guerra.

Introducción

Aprovecho a escribir en algún que otro momento insólito. Agarro el papel y empiezo a divagar entre las sensaciones que me tocan por dentro y las que veo por fuera. Lo que parecía perdido, resurgió de manera magistral. Paulatinamente las palabras vienen a mi mente como si fueran susurros del tiempo, esos que traspasan los oídos, llegan a la mente y deciden implantarse allí, hasta que involuntariamente agarre la lapicera y comience a escribir. Susurros que se transforman en poesía, en vida. Comparto esto con ustedes, o quizá con nadie. Alguien decidirá leer, alguién decidirá ignorar, alguien decidirá escapar, pero no importa. Las palabras vuelan y quizá algún día será el susurro que emane por la brisa de alguna ribera.

En este blog expondré cada semana 7 poesías/textos/pensamientos, con sus respectivos días.

Hasta Luego.