martes, 30 de noviembre de 2010

Quinta Semana - Día Martes (Noviembre)

(Martes) 30-11-10


1- (1 ─›1)

No se, quizá no, o quizá sí.

Hay una sombra allí detrás.

Tiene mi tamaño, pero está caída.

Me persigue, es dueña de mi vida.

Siempre oscura y solitaria,

con su peso incalculable,

se arrastra y me ataca.

2- (1+1 ─›2)

Hace unos meses pasó algo interesante.

La duda inicial desaparece como ella cuando no hay luces en la noche.

Aparece en su vida, otra oscura figura.

Solitaria e interesante.

Alta e incalculable.

3- (1+2 ─›3)

Mis ojos ven carne.

Mis manos sienten calor.

Mis besos sienten presión.

Mis abrazos sienten amor.

4- (1+3 ─›4)

Y la sombra allí detrás con otra sombra.

Oscuras, incalculables, inmutables.

Juntas acechando a la joven pareja.

Disfrutando cada beso obligado.

Cada abrazo dado.

5- (2+3 ─›5)

Nuestro amor convertido en sombras.

Nuestras sombras convertidas en pasión.

Nuestra pasión convertida en vida.

Y nuestra vida convertida en nosotros.

8- (3+5 ─›8)

Sí.

La sonrisa es sublime.

Y la sensación única e irrepetible.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Quinta Semana - Día Lunes (Noviembre)

(Lunes) 29-11-10


1- INTRODUCCIÓN (SU OBJETIVO)

Pasaba las noches en la terraza esperando paciente que esa acción cesara de un momento a otro. Sentarse sobre la medianera, prender un cigarrillo, sentir la brisa que le regalaba la noche, y pensar en aquello que le quitaba el sueño constantemente. Pero él no enloquecía por ello, no era el no poder dormir lo que le molestaba, sino lo que no se revelaba. Aquel pie descalzo que rozaría el frío suelo, el vestido moviéndose lentamente y una luz que enceguecería al joven y no dejaría ver el rostro de la muchacha, pero sí su silueta, figura de absoluta belleza. La belleza que escaparía sólo del mundo tangible, y que penetraría al mismo con un conjunto de ideas y preconceptos intensos.

2- DESARROLLO (SU TÉCNICA)

La rutina era clara y peculiar. Tenía tres lapsos de 8-10 minutos, teniendo en cuenta la constancia con la que fumaba el cigarrillo, y los cuales se repartían según el día. Los lunes, miércoles y viernes luego de la medianoche, hasta las 3 de la mañana inclusive, y martes y jueves de 3 de la mañana hasta que amanecía (en verano este horario se acortaba a comparación del invierno). Los sábados y domingos se quedaba prácticamente desde que el sol se escondía, hasta que volvía a aparecer. Los pensamientos que pasaban por su mente en ese instante de total concentración era un mantra (que no puedo darle una significación, a pedido de él) que repetía una y otra vez, mientras observaba el espacio entre la puerta de la terraza y la ventana de la pieza. En ese pequeño espacio de un metro y medio se encontraba el punto donde su mirada se fijaba mientras fumaba el cigarrillo, luego, antes de terminarlo, movía su vista hacia la casa de abajo y daba la última pitada. Los días de verano solía pasar un gato que le pedía comida y caricias, pero sólo podía obtener estos lujos en los momentos en donde él no tenía un cigarrillo en su mano. Mirar hacia el espacio vacío entre la puerta y la ventana, y la casa de abajo, una situación que se daba sólo 3 veces por noche, 21 veces por semana.

3- CONCLUSIÓN (SU DESTINO)

La noche del 26 de Febrero de 1995 él fumaría su último cigarrillo sentado en la medianera junto a la muchacha. Recuerda la calma, esa noche especial. El viento parecía salido de un cálido mar. El silencio que se transformaba en música impecable y su calma transformada en ansias. Sabía que esa noche sería la última. Sentarse en la medianera, esperar el sol salir. La luz encegueciéndolo y la muchacha caminando hacia él. Los pies se arrastraban y él estaba soñando despierto. La figura deseada, el momento tan anhelado, el final de un ciclo, de una rutina de cinco años. La técnica sin sentido, el objetivo vacío en la memoria, la mitad sin contexto. Sus ojos entrecerrados; sus cejas hacia arriba, fruncidas; su boca haciendo una mueca entre la incomprensión y el júvilo; a su lado esa presencia que le llena el alma de vida; y lo mejor de todo: oxígeno en los pulmones.

martes, 16 de noviembre de 2010

El Descanso

Se vienen los parciales, la edición, trabajos, y un descanso, pondré algún texto que me parezca relevante, pero estaré un par de semanas distanciado del blog para enfocarme en la facultad, así poder terminar con tranquilidad.
Saludos!

Cuarta Semana - Día Domingo (Noviembre)

(Domingo) 14-11-10

(Una poesía sangrienta a la Condesa, que también tiene sus años de estar en una carpeta)

En el rojo líquido que emana su alma

Encuentro esa belleza intacta

La hermosura que jamás fue tocada

Jamás fue corrompida por algún otro

Veo en su rostro aquél sentimiento de belleza eterna

Veo en su sonrisa mi arruga deshecha

Veo en su inocencia mi calambre perdido

Veo en sus pechos mi memoria, mi falta de olvido

Veo, veo… gracias a ella.

Gracias a su quietud.

Veo sangre en todos lados.

En mis labios, en su cuerpo, en su rostro

Soy la condesa, la que conocen

La que Drácula teme ver

Porque no hay nada más perverso

Que ver a una mujer loca por su belleza

Cuarta Semana - Día Sábado (Noviembre)

(Sábado) 13-11-10

Feliz, cuando me besa antes de abrir los ojos.
Feliz, cuando me abraza antes de abrir mis brazos.
Feliz, cuando me susurra antes de decir las cosas.
Feliz, cuando me lleva antes de ir.
Feliz, cuando está antes de estar.

Cuarta Semana - Día Viernes (Noviembre)

(Viernes) 12-11-10

(Una poesía que encontré en una carpeta)

Emerge, de lo alto, sumerge

Aquella imagen, implante de retina

Comenta su sentido

La tierra la ha tendido

Lo he entendido

Me es ajeno, ya lo sé

Entiende el por qué

La imagen que sumerge

Que a lo alto emerge

Imagen singular

No hay como aquella

Vivaz, candente, sofisticada

Imagen aniñada

No hay dos, sólo una

La veo bailar, en lo profundo de la luna

Escucho gritos

Provienen de allí

Pelota blanca

Imaginarte, a ti

Luna enorme

Te amo, aunque en la penumbra estés

Te amo, y siento cada latido romper mi piel

Imagino aquella imagen

Nosotros juntos

Lo recuerdo, lo imagino

Besos, caricias, vino

Te siento, ahí en lo alto, olvido

Te escucho, ahí en lo bajo, perdido

Te extraño, te amo y te siento

Te recuerdo, en el fuego me prendo

Imagen vivaz

Imagen perdida

Imagen soñada

Imagen vivida

Relación precoz

Relación perdida

Relación, al fin

Relación acaba, por una infidelidad

Infidelidad tardía

Estúpida piel, estúpida manzana

La serpiente debe morir - así dijo ella-

¿Qué tiene ella? ¿Qué esconde?

Tras su larga figura hay un demonio

Algo rojo, que no es sangre

Es comida

Es la fruta prohibida

Es el rojo de la pasión

La pasión tardía

El amor se acabó, cuando a esa mujer toqué

Cuando ese mordisco mandé

La manzana cayó de lo alto

De lo alto a lo bajo

En mi cabeza perdida

Destruyendo poco a poco

Con la llegada de la vieja mujer

Mi inútil pasión quebrantada por una serpiente

Quebrantada por un pecado

Por una traición

Por un amor confuso

Por un rojo carmesí flotando de sus pechos a mi rostro

Me tenté, pero es normal

No es peculiar que sea parecida a ella

Mi amante no es fea

Mi amor tampoco

Pero poco a poco perdí la manzana y los dientes

Perdí la sonrisa, ahora hiriente, de mi mujer

De mi amante perdí todo

Perdí su misterio, la oscuridad

Perdí escondernos tras los árboles y besar.

¿Qué perdí? Además de dos cuerpos

Perdí mi seguridad, mi credibilidad

Perdí mi lado oculto, perdí el sentimiento de amar

La bigamia no es para mi

Lo supe ese día

Horas solo tras enterarme

Que dos amores, de mi vida, partían

sábado, 13 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Jueves (Noviembre)

Entre ayer y hoy escribí demasiado, por lo que mi mente está completamente cansada. De todas maneras... ¿Qué sería mi vida sin la escritura? Y, para empezar no estaría haciendo esto. Así que simplemente diré: Qué lindo es escribir

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Miércoles (Noviembre)

De todas las posibilidades que pueden existir en el mundo, siempre aparece la más sorprendente. Aquella que te abre los ojos de par en par. Ellos se conocen y quizá yo haya cometido el error de hablar. Importante callar ante hechos que susciten tu vida, pero, ¿de qué hablaríamos? ¿No somos a caso la suma de esas anécdotas? Sí, lo somos, voy a seguir hablando. Siempre yendo al extremo, siempre siendo tan... bueno, ustedes saben a lo que me refiero. Creo que no es necesario escribir tantas palabras hoy, mi cabeza está algo cansada, mucho video, mucha teoría, sorpresas, y palabras en mi mente. Cama querida, que me estás esperando, me voy a sambullir en vos, pero antes despejaré mi mente con algo de locura. ¡Qué lindo escuchar: And now for something completely different! It`s... Y música que me hace sonreir y entrar en un sueño profundo... Aunque, a quién no le gustaría escuchar It´s y que esa persona te esté dando un abrazo... Pero bueno, a veces la almohada logra sacar esos brazos imaginarios...

martes, 9 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Martes (Noviembre)

(Martes) 9-11-10

A veces uno tiene el sueño de esa mujer sentada en una plaza, cuidando de su perro, o su hijo, o su algo, y de ese hombre, callado, pintado de blanco y con su nariz roja, que aparece para romper la rutina. La suya, la de ella, la mía. Siento un poco de cansancio, tuve ese sueño, hace aproximadamente 8 horas, durante una siesta, y todavía la imagen viva, como si mi cabeza hubiera sido una cámara fotográfica, y se haya quedado con ciertas fotografías que aviven esa imagen. Una mujer pintada de blanco, con su nariz roja, y un hombre serio, con ropa casual, con una pequeña mancha blanca en su mejilla derecha. Quizá sea una mancha producida por esa mujer, que siente una especie de atracción, de amor. Para realizar una síntesis e ir directo a la situación, estas dos personas que antes era una cosa, ahora son otra, son esa modificación a partir de la otra persona, cosa extraña e inentendible. ¿Y es esto algo tierno para ver en una relación? Es tierno el gesto de ella y quizá también el gesto de él. Ser vistos ambos, por sus propios mundos, ponerse en los ojos del otro para verse, y es que la gente no entiende que no queremos ver nuestros reflejos en los demás, si no la aceptación de lo que nosotros somos, y que ellos noten esa reciprocidad de nuestra parte. Me gusta mucho cuando ella pinta el rostro de él, como diciendo, no seas boludo, volvé a lo que realmente eras... ¿Y ella? ¿Por qué ahora está pintada? ¿A caso él no debería aceptar como era ella en un comienzo? Y sí, lo hizo, pero ella no lo veía, ella obligó a que él reaccione de esa manera. Y cuando ella pensó que podía llegar a suceder, lo sorprende... Ciclótimico, contradictorio, confuso y cambiante. ¿Así será el amor? No creo que sea así, pero esta pareja se complementa... en definitiva, el verdadero amor te encontrará al final...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cuarta Semana - Día Lunes (Noviembre)

(Lunes) 8-11-10

Una mañana en la vida de Manuel

06:30

Manuel abre los ojos, los rayos del sol lo enceguecen, mira la hora, piensa.

06:32

Da vuelta su rostro, trata de dormir un rato más.

06:34

El silencio interrumpido por el sonido del tiempo.

06:36

¿Qué más queda decir?

07:05

Silencio.

07:15

Empieza la rutina.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Tercera Semana - Día Domingo (Noviembre)


(Domingo) 7-11-10

Antes del Amanecer(1995)/Antes del Atardecer(2004) de Richard Linklater.
Con Ethan Hawke y Julie Delpy.

Cuando levanta su mirada y ve a la mujer que vio una sola vez hace 9 años, el mundo había renacido. Escribir un libro sobre esa noche que cambiaría su perspectiva del amor. Alguno de ellos dos se había preguntado alguna que otra vez, qué hubiera sido de sus vidas si ese día en el tren hubieran seguido de largo, o si esa pareja alemana o austríaca nunca se hubiera peleado. Pero, la realidad es que ninguno de ellos piensa en el presente cuestionando el pasado, sino el mismo presente como cuestionamiento de lo vivido. Algo que puede sonar parecido, pero no lo es. Celine y Jesse se conocieron en un tren y vivieron toda una noche en Viena. La pasión de las conversaciones filosóficas armonizadas con la química que sus cuerpos y sus miradas emanaban delicada e intensamente. Las palabras como pretexto de lazos que en cada momento se hacen más fuertes e irrompibles. Pero, como todo en la vida, esa soga tensa e infinita debe ser soltada para seguir un curso específico, el curso de nuestras vidas. Esta pareja mitad norteamericana, mitad francesa, comienza su conversación en un tren, y luego fluyen como una relación. Ambos sinceros desde el comienzo, pero con temor a espantar, pero a la vez confiados y entregados a la vida misma. Bajan del tren y recorren desde cementerios, parques, disquerías musicales (a no olvidar la escena tan maravillosa con el tema “Come Here” de Kath Bloom), bares, restaurantes, atracciones, para encontrarse con lo que ellos son. Extraña es la sensación que produce al espectador esta pareja al hablar… Sólo vemos lo que ellos quieren que los otros vean, nunca los vemos en ese momento solitario, donde su verdadera cara se muestra, pero confiamos en que ellos son así. En especial por la sinceridad que fluye de Celine, una mujer con carácter, con convicciones y con ideales imposibles de corromper, salvo por la humanidad, que la construye y la destruye. Pero ella inocente y la vez fuerte, se encamina en ese viaje con el otro llanero solitario y con su corazón roto. Un joven que viaja desde los Estados Unidos hasta España para visitar a su novia. Las distancias destruyeron ese lazo que él creía maravilloso. Triste y austero se sienta en el tren y ve a Celine con su bolso y su libro sentarse cerca… él no dudó en sonreírle, en hablarle. Luego la conversación se inicia en el bar del tren… él desnuda su ternura bajo ese rostro de fortaleza. “Y creí ver a mi abuela”. Esa conversación sobre la muerte y las almas, hizo que el corazón de Celine golpeara fuerte contra su pecho y decida decir que sí a la idea de viajar un día entero en Viena, hasta que el sol aparezca, y cada uno vuelva a la normalidad, cambiados, transformados, mutados, por aquella noche que cambiaría su modo de ver la vida para siempre. Besos, conversaciones, abrazos, y amor en esa noche que se repetiría en seis meses. Pero ellos no entendieron desde el comienzo que la vida se trata de sorprenderse, de no pensarla con una lógica.

Y ese momento llegaría nueve años más tarde. Ambos con sus respectivas vidas, él un escritor casado con un hija, y ella una activista luchando contra el mundo, por uno mejor, de novia con un fotógrafo de guerra que no ve seguido. Jesse se encuentra presentando su libro que relata esa noche con Celine. Un libro romántico cuyo final no se sabe. Ella está parada, sonriente, esperando que él la mire y el aire vuelva a sus pulmones. Su estrella en el cielo volvería a brillar, y ese sentimiento de unión corporal penetraría su mente. Su avión parte en unas horas y se decide a pasar un rato con ella. Caminan, toman un café, visitan París, su ciudad, su cuna. Ambos maduros, distintos pero a la vez iguales. Es quizá el mejor ejemplo de esa generación que en los 90 tuvo su post adolescencia, y ahora debe ser adulto en este mundo destruido y consumista. Donde el arte tuvo flagelos, donde la mente se corrompe por el aparato del estado y los medios de comunicación. Ambos presas de los fantasmas de sus propios sistemas. Jesse en un matrimonio infeliz con una mujer a la que respeta y quiere, pero no desea ni ama, una relación que se fundó por una hija y esa belleza americana de la familia perfecta y unificada. Y Celine luego de haber estudiado en los Estados Unidos, vuelve a su país natal, con su familia, con sus raíces, con ese aire europeo, fatigado por la cuna de la revolución industrial, y con esos cálidos colores parisienses, con la idea de cambiar el mundo… y no es una casualidad que sea ella la revolucionaria, ya que Europa es la revolución en sí. Pero ella teme que esa revolución sea la misma de siempre, reemplazar, y no cambiar. Y el amor sigue intacto pero confuso. Quizá ellos se debían por siempre, o quizá no, pero se deben a esos momentos. Cada uno idealizó esa noche en una expresión artística. Él en un libro, ella en una canción, y es que estos medios son las puertas de los corazones. Llorar a partir del arte, es quizá lo más bello que puede ocurrirle al ser humano.

Quizá haya muchos momentos importantes en la historia para entender cómo golpeó en sus vidas esa noche, pero ninguno se compara con la conversación en el auto yendo a la casa de Celine. Corazones heridos, puestos a la deriva, desnudando el dolor y la rabia por la frustración de que eso no haya seguido. Esa noche interrumpida por 9 años. Unos paréntesis que cambiarían sus vidas, pero no su química, ni su intensidad. Ellos se aman, nunca lo dijeron, pero se aman. Sus besos y sus caricias, en el primer encuentro, decantados en sexo y en despedida, y finalmente un abrazo que choca los cuerpos para unirlos en sentido pasional. Quizá la película no hable de amor, aunque sea el motor de todo. Desde el deseo inicial, hasta el anhelo de encontrarse una vez más, para realizar la catarsis de lo vivido. Desde las primeras experiencias sexuales y los primeros amores y desamores, hasta la frustración de una vida armada, y de un presente que se asoma al futuro de manera veloz, casi sin pensarlo, ese hombre que una vez fue joven y lleno de ideales, está ahí, estático en el mundo que lo corrompe, que lo hace uno más, un ser expuesto a la miseria. Jesse cuenta en la escena de la librería la idea de su próximo libro. Está su hija bailando en la mesa, un tema que le hace recordar su adolescencia, su novia bailando en el auto, y el mismo temor, las mismas sensaciones. Quizá ese comentario aporte todo para entender a qué iba esta película. Nos hablaría de ese lapso entre el presente y el recuerdo, entre esa idea de que las situaciones en el pasado no tienen significado sólo hasta después de vividas y recordadas a partir de otras situaciones. La idea principal de que nuestra vida pasa sin darnos cuenta, pero se repite en ciclos.

Hay tanto amor en ese hombre, y tanto amor en esa muchacha. Sus vidas seguirán un rumbo. Con el magistral sonido de Nina Simone de fondo, nos dice que justo a tiempo ella estuvo ahí, y él estuvo ahí. Ambos ahí, atrapados en ese amor que nunca va a terminar, todo el amor en una noche, todo el recuerdo en una tarde… la vida de dos personas que se modifica en cuestión de segundos, y este tiempo que corre, y nos apura. “Nene, vas a perder ese avión” dice ella al compás de la música. Y él, feliz y sonriente, responde “lo se”. ¿Y qué es preferible acaso, perder ese momento o perder un viaje que te podés volver a tomar? Yo creo que es capaz de esperar toda una vida para tomarse ese avión… porque está donde quiere estar, justo a tiempo. Celine y Jesse, una pareja que emana amor y madurez, que emana sensaciones y encuentros inexplicables. Siendo totalmente subjetivo, y quizá por ser mi película favorita e inclusive saberme muchos de los diálogos y gestos, diría que es una historia de amor perfecta para esta época, y para siempre.

Tercera Semana - Día Sábado (Noviembre)

(Sábado) 6-11-10

Y ahora ella levanta la vista, y lo ve.
Y después él la ve, y ella baja la vista.
Y en consecuencia de ello, él se acerca, y ella mueve su cabeza.
Y a raíz de esto, ella se aleja, y él se queda quieto.
Y por eso, él se vuelve a acercar, y ella se queda quieta.
Y ahora ella levanta la vista, y lo ve.
Y después él la ve, y ella se queda quieta.
Y en consecuencia de ello, él se acerca, y ella suspira.
Y a raíz de esto, ella se acerca, y él se queda quieto.
Y por eso, él la besa, y ella queda quieta.
Y ahora ellos se quedan quietos, mirándose.
Y después ella lo abraza, y él la agarra.
Y en consecuencia de ello, él besa su cuello, y ella suspira.
Y a raíz de esto, ella acaricia su pelo, y él cierra los ojos.
Y por eso él la quiere, y ella lo quiere.

Tercera Semana - Día Viernes (Noviembre)

(Viernes) 5-11-10

TEMA: EL PESO DE LOS SUEÑOS


CONVERSACIÓN A:

-¡Vaya! ¿Ha visto esa figura?

-Creo haberla visto alguna que otra vez en un sueño.

-¿Ha sentido ese peso?

-¿El peso? Yo no logro notar esas cosas, mis sueños son básicamente livianos.

-Entonces sí ha logrado sentir el peso.

-Pero he dicho que son livianos.

-¿No es un peso acaso?

-Pero no es posible sentir un sueño desde su materialidad.

-¿Y por qué son livianos?

-Porque al despertar no siento el peso de que jamás puedan suceder.

-Pero yo no hablo de objetivos.

-Yo tampoco.

CONVERSACIÓN B:

-Che, ¿viste esa cosa?

-Si, creo que sí… ayer cuando me eché a dormir.

-¿Sentiste el peso?

-¿Eh? ¿De qué hablás? Los míos no tienen eso. Son tranquilos.

-Entonces sentiste algo.

-Son tranquilos, no pesados.

-Ah, copado.

Tercera Semana - Día Jueves (Noviembre)

(Jueves) 4-11-10

La Importancia de Boris Isakof

Imaginen de repente que hace aproximadamente 20 años, 1 mes y 5 días haya nacido Boris Isakof, cuya familia, si bien con una larga tradición judía, haya abandonado esta costumbre por una vida de puro escepticismo institucional religioso. Su padre sería el escritor y filósofo alemán Friedrich Isakof, y su madre sería la pintora francesa cubista, Celine Brooks. Tendría una hermana mayor llamada Isabelle, y un hermano menor llamado Karl, en conmemoración a la filosofía materialista que adoptaría su padre, y teniendo en cuenta que nacido el 5 de mayo, no podría no llevar otro nombre. Isabelle tomaría el escepticismo de su padre y se convertiría en una antropóloga bastante reconocida y objetiva a la hora de analizar los pueblos del interior de la Argentina. Karl sería, en cambio un jugador de fútbol, desinteresado por toda cuestión que tenga que ver con el ser humano en sociedad, su mayor logro hubiera sido haber pasado más de media cancha con la pelota y haber metido un gol haciendo un triple caño. Y aunque parezca el menos inteligente de los tres hermanos, sería el más sensible. Boris sería el más extraño e importante en la familia. Considerado la oveja negra por parte de la familia del padre (se escucharía mucho la frase “de tal palo, tal astilla”) y serla no le molestaría en lo más mínimo. Le daría la fuerza para empezar a escribir. Boris sería un médico, sociólogo y escritor con algunos toques de pintor (que su madre le aportaría) y trataría de comprender la humanidad desde dos mínimos ojos y una interpretación propia. Como lo es en todos los casos, interpretando a partir de lo que nutrimos en nuestras familias y entornos, y luego en un nuevo entorno interpretamos relacionando el entorno originario. Supongamos que yo haya sido el vecino de Boris Isakof, aunque las probabilidades espaciales y temporales son imposibles, podría haber sucedido, supongamos eso. Y que hayamos sido mejores amigos, ¿cómo habrá sido mi manera de interpretar las cosas? Porque no sólo él sería mi mejor amigo, y su familia sería algo importante en mi vida, sino que mi familia sería algo importante en él, y en su entorno. Mi familia hablaría con su familia e intercambiarían pensamientos, quizás todas las tesis y antítesis que andan volando por sus cabezas se transforman en síntesis, y lo que a Boris o a mi, eran tesis, ahora serían síntesis. Quizá yo hubiera decidido ser doctor, o pintor, y él cineasta, o ensayista. Quizá su hermano no hubiera sido jugador de fútbol después de haber conocido a mi hermano, hubiera sido, psicólogo, o jazzista, o quizá mi hermano hubiera sido jugador de fútbol, o deportista. Mi hermana podría ser socióloga, y mi mamá hubiera seguido pintando, y mi papá discutiendo con su vecino repitiendo una y otra vez la frase “creo en dios, o creo a dios”. Y todas estas redes indispensables para seguir un orden fundamentalmente ocasional hace a uno pensar, que nuestra existencia quizá está dada de cierta manera y sólo puede existir de esa manera, o quizá, teniendo en cuenta lo que Fiedrich me diría algún día estando en la terraza tomando helado: “Todo existe de una manera, pero esa manera la vemos cuando nos remite a una nueva”. La razón por la cual soy escritor hoy en día, y tengo mi manera de pensar es por todo eso que creo que está dado por algo… pero cuyo sentido le encuentro ahora. Quizá haya sido importante en mi vida que no haya existido Boris Isakof, o quizá haya sido mejor, o quizá haya sido todo igual… Pero yo no me arriesgaría… Quizá no por ahora...

martes, 2 de noviembre de 2010

Tercera Semana - Día Martes (Noviembre)

(Martes) 2-11-10

Y esa onjunción que...

Hará aproximadamente cinco minutos que tal pensamiento invadió mi mente. Había llegado a la conclusión de que últimamente me gusta iniciar los relatos con la letra “Y”. Esta conjunción que une a algo que precede esas palabras. Cada vez que intento escribir algo se me viene ese “y” avivándome que hay algo antes de lo que estoy tratando de expresar. Pero esto sería muy lógico. Siempre hay algo que antecede una cosa (sea sentimiento, actitud, acción, etc.) y siempre va a existir algo que le proceda, aunque sea inherente al propio individuo. Es que todo texto posee su historia en silencio, y no es acaso maravilloso imaginar qué es lo que pudo haber sucedido para que ese hombre manche la hoja con tinta, con palabras que transforman ese lienzo blanco en arte, en vida, en expresión, en comprensión. Y es bello tener ese pasado que nos alimente a viva voz nuestros sentimientos y nuestra necesidad de decir. Y porque es necesario interpretar nuestra vida y nuestros sentidos. Sentidos que en definitiva son vida. Siento que despierto en el sueño, y se siente bien. Y porque a veces respiro cuando aparece esa letra que transforma mi vida, y une dos estadios, formando un presente, mi momento ...Y sólo puede fluir algo bello después de esa conjunción que...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tercera Semana - Día Lunes (Noviembre)

(Lunes) 1-11-10

Aire.

Y sentirás ese aire que entra.

Esa calma.

Espacio.

Y encontrarás esos lugares para pensar.

Esa razón.

Totalidad.

Y verás en el espejo a uno solo.

Ese individuo.

Anhelo.

Y pensarás en el ayer y en el hoy.

Ese futuro.

Presente.

Y lo vivirás como si pasara de repente.

Ese día.