viernes, 22 de octubre de 2010

Primera Semana - Día Viernes (Octubre)

(Viernes) 22-10-10

Suciedad.

Encontrar la palabra indicada para comenzar esta carta se me dificulta, como todo lo es en la vida. El significado de las cosas va mutando hacia una nada existencial, nuestra nada existencial, la de los seres humanos como sociedad. Nacemos, vivimos y morimos, y todo gracias al mismo ser, y a la naturaleza divina que nos rodea. Si pudiera expresar mi indignación hablaría de la ciudad, la tumba de la gloriosa flora y fauna, y ni hablar del campo, donde se encuentra su explotación. Vivir en una ciudad tan gris y opaca, tan expuesta al tiempo y a las distancias, destruye mi sueño, que no es un sueño particularmente mío, sino, más bien, un sueño conjunto. Pensar que hace siglos, en este mismo lugar, había un bosque, o quizá un individuo tallando un árbol, contando alguna historia. No reniego de mi vida, sino del mundo. Dinero, civilización asociada con la muerte de culturas, y plazas destruidas con cemento. Y el césped, divino césped que no puedo pisar porque se encuentra lleno de basura, como el Río. Pobre Río, cementerio de la tecnología, ya no de la naturaleza. ¿Y qué estamos construyendo? Un mundo que será el sepulcro del propio mundo. Que Buenos Aires hace unos días haya estado inundado de basura es nuestra culpa. Concienticémonos, reciclemos. Si pude encontrar la palabra para empezar, podremos encontrar el incentivo para separar el aluminio, plástico, papel, y demás.

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