sábado, 22 de enero de 2011

En breve.

¿Cómo empezar?

Debo tener muchas ganas, y es que me ayuda el recuerdo.

No son sombras, ni son tormentos.

Simplemente querer empezar, y poner…

Poner en palabras algo…

Algo tan…

Algo muy…

Algo que irrumpe mis sueños constantemente,

Que luego se graban en mis pensamientos,

En mis pasos, en mi vida.

¿Cómo seguir?

Aquí cada palabra tiene un sentido, una suposición.

Cada tela manchada por algo…

Cada algo puesto en marcha, en mancha.

La tela que decido ubicar hacia el corazón,

Cuya pintura se diluye hacia la cabeza,

Y cada pensamiento se desarma, y se arma en alguien.

¿Y ese alguien?

Allí, está ahí, esperándome.

¿Lo extraño?

Sí. Demasiado.

¿Y por qué escribo?

Sus abrazos y sus besos, impacientes detenidos en el tiempo.

A la espera de esta carne, de esta boca, de estos huesos.

Y yo lo quiero, y yo lo espero.

Y él me quiere, y él me espera.

Y cuando estemos juntos,

Cuando mis ojos se posen en los suyos,

Su sonrisa en la mía,

Sus brazos en mi torso,

Mis labios en sus labios,

Mi lengua y su lengua,

Mi amor y su amor.

Nuestro amor, tejido ya no en sueños, ni en espera.

Nuestro romance tendido en el presente,

Volando hacia el futuro,

En el universo infinito,

Viajando, como trotamundos,

Como el trotamundos que es él.

Viajando juntos en la realidad soñada.

La realidad que es esta, cumplida, cierta, sincera.

¿Y ahora?

Abrir los ojos, sentir el calor,

Escuchar el latido, subir la mirada, y verlo dormir hasta que abra sus ojos,

y sonreir.

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