Aprovecho a escribir en algún que otro momento insólito. Agarro el papel y empiezo a divagar entre las sensaciones que me tocan por dentro y las que veo por fuera. Lo que parecía perdido, resurgió de manera magistral. Paulatinamente las palabras vienen a mi mente como si fueran susurros del tiempo, esos que traspasan los oídos, llegan a la mente y deciden implantarse allí, hasta que involuntariamente agarre la lapicera y comience a escribir. Susurros que se transforman en poesía, en vida. Comparto esto con ustedes, o quizá con nadie. Alguien decidirá leer, alguién decidirá ignorar, alguien decidirá escapar, pero no importa. Las palabras vuelan y quizá algún día será el susurro que emane por la brisa de alguna ribera.
En este blog expondré cada semana 7 poesías/textos/pensamientos, con sus respectivos días.
Hasta Luego.
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ResponderEliminarque lindo (L)
me encanto lo de la ribera.
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